En una economía cada vez más volátil, las industrias buscan formas nuevas de ser más resilientes ante la dinámica del mercado. El sector del petróleo y gas está a la cabeza en la búsqueda de soluciones para un crecimiento y una productividad sostenibles. Hoy las empresas entienden mejor el riesgo y los factores que obstaculizan la producción continua. Muchos de esos factores están ligados a la volatilidad constante del mercado y a la desaceleración económica global. Sin embargo, si hay un ámbito en el que el sector energético ha tardado en capitalizar, es la tecnología.
Hoy la tecnología inteligente ha demostrado ser un cambio de juego en todas las industrias. Las métricas concretas que se obtienen al aplicar tecnología a los procesos orientan de forma natural el siguiente movimiento de la empresa.
Automatizar procesos concretos dentro del sector del petróleo y gas aporta mucha visibilidad y enfoques medibles en producción y gestión. La digitalización de las operaciones estándar da a las empresas una palanca para manipular y controlar mejor los procesos, algo necesario en situaciones de presión.
El problema de la gestión tradicional de flujos es que las empresas no identifican las funciones redundantes en la cadena de proceso que podrían eliminarse como parte de medidas de recorte de costes.
La automatización de flujos da a la dirección la visión de qué funciones de la cadena son críticas e impactan el funcionamiento global del sistema. Son esas funciones críticas las que hay que optimizar para una producción y un crecimiento rentables.
La incertidumbre económica está llevando a las organizaciones a hacer cambios que las preparen a largo plazo, y la automatización inteligente se está convirtiendo en una parte importante de ese cambio.
La industria del petróleo y gas ha experimentado una caída gradual de ingresos en los últimos años, en parte por la falta de mercado de exportación y la consiguiente caída de los precios del petróleo. La pandemia no ha hecho más que agravar la dificultad para alcanzar niveles de beneficio sostenibles y asegurar la continuidad del negocio.
Para sobrevivir en un mercado restringido, las organizaciones tienen que ser ágiles. Las reservas de caja bajas por la falta de acceso a mercados globales dificultan que la dirección cumpla con los gastos de capital.
Se espera que los efectos de la pandemia se prolonguen durante la próxima década, y quienes sobrevivan habrán hecho dos cosas:
Las organizaciones deben trabajar para establecer un modelo de negocio sostenible: la clave para seguir operando es reducir gastos operativos, mejorar el rendimiento y permitir la conectividad entre los dos extremos de la cadena comercial (proveedores y compradores).
Agilizar las cadenas de proceso y asegurar visibilidad y control en los flujos ayudará a la dirección a seguir la pista de los costes de operación. Optimizar los procesos críticos entre departamentos ayudará a eliminar los cuellos de botella habituales y a reducir los tiempos de ciclo para obtener resultados con menos gastos, mejorando flujos de caja y ahorros.
Las optimizaciones de flujos también reducirán considerablemente las necesidades de mano de obra, como comprobó este fabricante de equipos de calderas. Como actor crítico en el sector energético, no podían permitirse seguir con el mismo sistema anticuado de gestión de facturas de proveedores y relaciones con suministradores sin dedicar incontables horas, dinero y recursos solo al papel.
La empresa tampoco tenía control sobre su base de proveedores y no aprovechaba concesiones de precio ni descuentos por pronto pago. Buscaban un sistema automatizado de gestión de cuentas por pagar que mejorara los flujos de caja y hiciera ágiles sus operaciones de compra a pago. Recurrieron a la tecnología de automatización inteligente de procesos de Artsyl para transformar CxP/CxC, y el resultado es una solución P2P optimizada que les permite no solo mayor productividad con ciclos más cortos, sino también un ahorro tangible y flujos de caja mejorados.
Volviendo a qué mantendrá a las empresas en el mercado a largo plazo: hay que revisar qué procesos pueden optimizarse para mejorar flujos de caja y reducir costes operativos. El trabajador digital, con tecnologías de IA y machine learning, puede asumir gran parte de los procesos intensivos en mano de obra y datos en todos los departamentos, optimizando muchas operaciones rutinarias y reduciendo costes. El sector del petróleo y gas está en una posición ideal para capitalizar estas tecnologías de la Industria 4.0 y modernizar operaciones desde el pozo hasta la bomba de gasolina.
Información basada en datos con IA y machine learning
Los datos están en el núcleo de la transformación del negocio y de la adopción de técnicas de optimización en la industria del petróleo y gas. La automatización inteligente de procesos de flujos rutinarios en este sector ayuda a recopilar grandes cantidades de datos de terceros (proveedores, suministradores) para análisis estadístico e inferencia. Ejemplos: software de procesamiento de facturas y de pedidos que utilizan tecnología de captura inteligente de datos junto con IA, machine learning, RPA y BPA para extraer, procesar y entregar automáticamente datos verificados de facturas de proveedores y pedidos de venta directamente a un ERP, software contable u otros sistemas.
Los oleoductos, refinerías, pozos, etc. digitalizados con capacidades de IA y machine learning permiten captura y procesamiento inteligente de datos desde el pozo hasta la bomba. Esos datos pueden autenticarse, analizarse y manipularse para resultados de proceso óptimos.
Monitorización continua con sistemas embebidos
Sensores, transductores, amplificadores, etc. integrados en boyas, tuberías, equipos de minería, refinerías y pozos pueden detectar y extraer grandes cantidades de datos de temperatura, presión, etc., permitiendo una monitorización para un mejor control de la presión del pozo; comprobación de herramientas presurizadas, mediciones de perforación, etc. La gran cantidad de datos en bruto extraídos y procesados con una herramienta de automatización inteligente de procesos que luego se alimenta a una solución analítica adecuada aporta información sobre el estado de las reservas y del equipo de perforación, apoyando la toma de decisiones informada.
Tecnología de drones
Los drones se están convirtiendo en la mejor forma de obtener imágenes aéreas de grandes extensiones de campos petrolíferos y embalses para una mejor monitorización y visibilidad. Equipar drones con sensores y conectarlos a internet permite una monitorización y vigilancia en tiempo real continua del paisaje de perforación, permitiendo a la dirección tomar mejores medidas de seguridad.
Robótica humanoides
Dados los riesgos de la perforación en alta mar, las petroleras están considerando sustituir trabajadores por robots humanoides que emplean tecnologías cognitivas para emular acciones humanas. Las tecnologías embebidas en estos robots permiten que sean receptivos a estímulos externos como un humano y envíen señales de alerta ante riesgos o anomalías inminentes.
Impresión 3D
Aunque es una aplicación relativamente nueva en el sector del petróleo y gas, la impresión 3D de piezas y equipos críticos conforme a estándares de diseño y seguridad de la industria cubre las necesidades de aprovisionamiento incluso de piezas menores y personalizadas, elevando considerablemente los estándares de control de producción y continuidad operativa.
Gemelos digitales
La simulación de operaciones en tierra en una plataforma petrolera mediante un gemelo digital que incorpora las acciones y el conocimiento de un operario o perforador permite operaciones precisas y seguras.
Dadas las grandes capacidades que abre la automatización inteligente y la transformación digital de procesos dispares en una plataforma petrolera (eficiencias elevadas, estándares de seguridad y los importantes ahorros de costes de unas operaciones en tierra sólidas), solo hace falta planificar y presupuestar para un futuro sostenible.
¿Necesita ayuda para poner en marcha sus planes de transformación digital? Puede empezar por revisar sus procesos críticos: el primer paso para implantar modelos de trabajo sostenibles en el sector del petróleo y gas que reduzcan costes y aumenten ingresos.